Entrevista a Milagros Rafaghelli

La formación universitaria en sus dos primeros años

Un estudio sobre las relaciones entre las exigencias de los profesores y la posibilidad de los estudiantes de responder a ellas
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Milagros Rafaghelli
Milagros Rafaghelli es Directora del Proyecto de Investigación Relaciones entre las exigencias de los profesores y las condiciones de posibilidad inicial de los estudiantes de responder a ellas en los dos primeros años de la formación universitaria, que se desarrolla en la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER. UNERNOTICIAS entrevistó a la docente, quien ofrece un panorama de esta temática y su realidad actual en las casas de Altos Estudios.

-¿Cómo surge esta iniciativa de investigar los vínculos entre docentes y estudiantes en los dos primeros años?
El propósito es indagar y reflexionar sobre lo que ocurre en los dos primeros años de la formación universitaria. Dijimos que para concretar el objetivo exploramos la dinámica de las interacciones entre las intenciones y las prácticas de los profesores y los efectos en los estudiantes. Nos proponemos, en primer lugar, compartir algunas reflexiones sobre el enfoque cualitativo de investigación en el campo de la Psicología de la Educación. En segundo lugar, intercambiar ideas acerca de la relevancia que adquieren las entrevistas en la investigación cualitativa y de la importancia de la formación de los entrevistadores. En tercer lugar, presentar las primeras lecturas de los datos recogidos en las entrevistas que dan cuenta de las formas a través de las cuales, los estudiantes, dan sentido al tránsito por la escuela secundaria. En último término, introducimos algunas conclusiones y esbozamos los pasos previstos para continuar el proceso de investigación.

-El trabajo se enmarca en la cátedra de Psicología de la Educación…
Sí, somos docentes de primer año de la carrera de Ciencias de la Educación. El compromiso con la educación en general y la preocupación por el futuro de la universidad pública en la Argentina es lo que nos interpela, conmueve y lleva a interrogarnos por las características de la formación universitaria. El interés por estudiar las relaciones entre las exigencias de los profesores y las condiciones de posibilidad inicial de los estudiantes de responder a ellas en los dos primeros años de la formación universitaria, es un asunto que nos preocupa desde hace un tiempo.

-¿Cuál es el cuadro de situación dentro de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER?
En la Facultad desde hace ya algunos años, se ha dado continuidad a una línea de investigación que aborda temas relacionados con los procesos de formación de los estudiantes. Desde la investigación “¿Y la enseñanza...qué? es un estudio exploratorio acerca de la enseñanza en la escuela secundaria”, realizada en escuelas secundarias de la provincia de Entre Ríos en 2013 y dirigida por un equipo de la Facultad, se han ofrecido algunas interpretaciones interesantes acerca de los aprendizajes y las dificultades en esta institución.

La investigación centra su atención en la enseñanza en la escuela secundaria. Su pregunta inicial apunta hacia cuáles son las condiciones de posibilidad de la enseñanza en las escuelas secundarias de la provincia de Entre Ríos. El problema se despliega a partir de los interrogantes: ¿cómo se sitúan docentes y alumnos en relación al conocimiento? ¿Qué supuestos ordenan la enseñanza?, ¿Qué presencias o ausencias signan hoy la relación pedagógica? ¿Qué es enseñar?

Universo de estudio: compromete a la totalidad de los docentes titulares (o adjuntos) de primero y segundo año de la carrera de Ciencias de la Educación de la UNER y a la totalidad de alumnos que ingresaron a primer año en el año 2016. De acuerdo con los datos suministrados por el Departamento Alumnos de la Facultad, el total de estudiantes es de 42 personas. Y de acuerdo con los datos suministrados por Secretaría Académica de la institución, el número de profesores de primero y segundo año es de 14 personas.

-¿Qué respuestas arrojaron esos interrogantes?
En este estudio, los alumnos encuentran que la escuela es un espacio central en sus vidas en tanto entorno de socialización, puente hacia los estudios superiores o el mercado laboral. Reconocen que los aprendizajes que allí construyen son importantes para tales fines pero, en muchos casos, sienten que es aburrido, que no lo comprenden, o que no les gusta. Cuando explican las razones de sus percepciones acerca de los aprendizajes escolares, remiten a la figura del profesor y las metodologías que utiliza para enseñar. De este modo, si un profesor tiene buen vínculo con ellos y explica bien, los estudiantes no encuentran dificultades para aprender. Por el contrario, cuando el vínculo con el docente es distante, o malo, seguramente no se sentirán atraídos por lo que intente enseñarles, no lo comprenderán, o les resultará aburrido.

-¿Que necesitan del docente?
Los estudiantes entrevistados reclaman cierta empatía o relación amigable, donde prevalezca la cercanía en búsqueda de un vínculo que no sea entre anónimos, lo que significa el reconocimiento de ese alumno como un “otro” con sus características y singularidades. Un reconocimiento de un otro que es diferente y que necesita de un trato particular. Al parecer, los alumnos entienden que la participación del docente en sus asuntos propios es la garantía de una relación afectiva, comprensiva, amigable, de “buena onda”. Un profesor, por el hecho de ser accesible y cercano a ellos, se constituye como una autoridad. Dicho profesor, habilita un espacio de confianza en el que los alumnos reconocen un lugar para hacer de lo que acontece, una experiencia propia. De acuerdo con ello, en el vínculo del docente y el alumno, es indispensable el lugar que allí ocupa lo afectivo. Es decir, un vínculo mediado por el deseo y el amor.

Sin embargo -se advierte en el estudio- hemos de notar que el mismo no se enfoca en el amor al saber. El amor en este caso, estaría dirigido hacia la persona. Un amor figurado, contenido y limitado por lo que la presencia del docente genera en cada uno de los estudiantes.

-¿Que otros aspectos requieren los estudiantes?
Ellos valoran también los espacios en donde puedan expresarse y participar. Aquí se presenta una cuestión interesante, que tiene que ver con tener la experiencia de dar la palabra y que la misma tenga valor. La enseñanza tradicional pareciera autorizar la palabra solamente al profesor. Sin embargo, se encuentran relatos de otras experiencias en las que son los estudiantes quienes toman la palabra y dialogan entre sus compañeros y con los profesores. Por otra parte, en las conclusiones sobre las dificultades y las problemáticas de la enseñanza reconocida por los docentes, surgen expresiones del tipo “los adolescentes están en otra”, “no les interesa”, “no saben para qué les sirve”, “no estudian”. Pareciera que las dificultades para que el aprendizaje ocurra, están en el otro, en el alumno y no en la propia práctica.

-¿Y desde los docentes que se evidencia?
Las afirmaciones que sostienen los profesores dan cuenta de que las cosas no funcionan como se espera y que, una de las consecuencia es la imposibilidad de cumplir la función docente, adjudicándole a los estudiantes esa imposibilidad. El ejercicio de la docencia en los primeros años de la formación se convierte en un padecimiento.

Datos: Un grupo importante de alumnos que ingresa a la carrera de Ciencias de la Educación en la UNER, no llega a formar parte de la comunidad que el espacio universitario tiene para proponerles y desertan a los pocos meses de haber iniciado su proceso de formación. Otro, permanece en la institución transitando un tiempo en el que se suceden frustraciones y problemas en el intercambio con las novedades. Si bien es posible que siempre exista un desajuste entre la propuesta de formación y lo que los estudiantes van a adoptar de la misma, cuando el desajuste es tan pronunciado, quiere decir que allí pasa algo que es necesario entender.

Los principios que se declaman en los programas de las cátedras quedan solo en el plano de la enunciación. Esta situación, muchas veces, tiene como consecuencia el efecto de la expulsión encubierta, es decir, las buenas intenciones de los profesores por garantizar la excelencia académica no logran visualizar a los sujetos reales que transitan las instituciones educativas, en este caso, la Universidad.

Lo que se espera que ocurra en la Universidad (desde los primeros días del ingreso de los jóvenes) y no ocurre, hace que se responsabilice a los estudiantes por sus comportamientos. Esto genera una contradicción muy grande entre el discurso y las políticas de inclusión educativa y las prácticas al interior de las instituciones universitarias.

Los altos índice de deserción o la demora en los tiempos de graduación, dejan al descubierto una paradoja entre lo que debería ser pero no es. Se sabe que se deben propiciar prácticas educativas inclusivas pero no se sabe muy bien cómo ni cuáles. Se desconocen las condiciones de los estudiantes para llevar adelante el proceso complejo, particular y dinámico, que requiere la incorporación de novedades, en un nuevo espacio social, como lo es la vida y los conocimientos universitarios. Nuestro trabajo con jóvenes y adolescentes en escuelas secundarias, nos permite conocer que existen numerosos esfuerzos por modificar las prácticas escolares en pos de la inclusión. En las escuelas que conforman el escenario contemporáneo, confluyen docentes y estudiantes de las más diversas procedencias. Así, varían las responsabilidades que cada cual tiene en su entorno privado, varían los intereses, las inquietudes y las motivaciones.

-Finalmente, ¿qué resultados esperan obtener de esta investigación?
Los enfoques tradicionales existentes en el campo de la psicología de la educación que describen la problemática de los aprendizajes, gozan de un considerable prestigio y tratan sobre aspectos relevantes. No obstante esto, nos interesa avanzar en una lectura que integre variables y propicie un trabajo de investigación en el que los enfoques teóricos y conceptos conocidos se pongan en diálogo con nuevas perspectivas, con el propósito de enriquecer las explicaciones. Se espera que los resultados de la investigación permitan reorientar y formular nueva acciones y políticas académicas en la institución en la cual se realiza el estudio.

Contacto: Profesora Milagros Rafaghelli milagrosrafaghelli@gmail.com

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