Entrevista a Graciela Mingo - 25.04.2018

El Plan Pro.Cre.Ar y los trabajadores de la construcción

Se ha consignado como “Plan” porque el ANSES, en su página web, lo define como tal, aunque se lo nombre cómo “Programa”.
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El Plan Pro.Cre.Ar y los trabajadores de la construcción
Graciela Mingo
Se ha consignado como “Plan” porque el ANSES, en su página web, lo define como tal, aunque se lo nombre cómo “Programa”. Creado por Decreto N° 902/2012 del Poder Ejecutivo Nacional.

Dando continuidad a las investigaciones sobre empleo formal y no formal dentro de los obreros de la construcción; en esta segunda etapa se detalla el Plan Pro.Cre.Ar como política pública, examinando las distintas miradas que tienen los trabajadores que participaron, los adjudicatarios y otros actores favorecidos en la concreción de una vivienda. UNER NOTICIAS dialogó con la Magister Graciela Mingo, Directora del mencionado proyecto.

-Un aspecto relevante dentro de la investigación fue el Plan Pro.Cre.Ar…
Efectivamente, “El Pro.Cre.Ar el sueño de la casa propia. El sentido de la política pública y los vínculos estado/actores en el aglomerado Gran Paraná. Entre Ríos -Período 2012-2015” adquirió particular importancia en nuestro trabajo sobre el sector de la construcción, por su incidencia en el desarrollo urbano y en la satisfacción de una necesidad como es la vivienda, en sectores medios de la población. Al profundizar en el conglomerado Gran Paraná (Entre Ríos), pudimos ver que implicó importantes procesos de reurbanización y tuvo beneficiarios directos e indirectos.

-Fue un aspecto que activó producción y recursos…
El Plan tuvo dos líneas de acción; por un lado la construcción de proyectos habitacionales, y por otro, la movilización de recursos públicos en un programa de préstamos hipotecarios en el que se impulsó la actividad económica a través del incentivo a la construcción de viviendas, lo cual tuvo efectos beneficiosos sobre el conjunto de la economía, tanto en la producción, como el trabajo y el consumo interno.
En tal sentido, el Banco Hipotecario fue elegido para la ejecución del plan, haciéndose cargo de la implementación en el otorgamiento de los créditos, y luego se encargó de los cobros de cuotas obtenidos por los adjudicatarios, garantizando de esta manera su ejecución. La esencia del programa fue atender, mediante líneas de crédito, la problemática habitacional en todo el territorio de nuestro país, según diferentes demandas y de acuerdo a las realidades socioeconómicas de cada región y a las diferentes situaciones de quienes se inscribían en el mismo.
Entre las líneas estaban la construcción, la ampliación, terminación y refacción de viviendas, y la adquisición de aquellas construidas por el Plan a través de desarrollos urbanísticos.

Datos del Plan Pro.Cre.Ar: la línea de créditos ofreció plazos para su devolución en cuotas durante 20 a 30 años. Los montos otorgados ascendieron hasta $500.000, y la relación cuota-ingreso llegaba al 40%. Las tasas oscilaron del 2 al 14%. Un aspecto sobresaliente, fue la habilitación de una línea destinada a aquellas familias que no tenían terreno pero deseaban acceder a una vivienda de los desarrollos urbanísticos del plan. Se buscó con ello inscribir a personas o familias que residían en las localidades próximas al lugar donde se construían los mismos. Esto significó la creación de zonas urbanísticas en tierras fiscales otorgadas por los gobiernos Nacional, Provincial o Municipal. El programa comenzó a funcionar a mediados del mes de Junio de 2012 y tuvo una vigencia de tres años.

-¿Cuáles fueron las zonas más favorecidas según el relevamiento realizado?
Una de las zonas más favorecidas en la adjudicación de créditos fue la Región Centro (Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos), detrás de Provincia de Bs. As y Ciudad Autónoma. Del 100% de los créditos, la Zona Centro representó el 30,54%, con un agregado de que la capital de Entre Ríos se levantó uno de los 79 desarrollos urbanísticos, en los terrenos que pertenecían al Ejército Nacional Argentino y se incorporó para dicho emprendimiento a más de 600 obreros. En la provincia de Entre Ríos se otorgaron más de 8.200 préstamos hipotecarios, en los 11 sorteos realizados. La inversión contabilizada en función de la cantidad de créditos que se otorgaron en el marco del plan, fue de 87.225 millones de pesos al año 2015.

-¿Cómo incidió este sistema de construcción en los trabajadores del rubro?
El plan impulsó el movimiento de la economía y fomentó el consumo interno, lo cual es valioso en un momento donde el crecimiento económico había entrado en una meseta.
Del grupo que entrevistamos, pertenecientes a trabajadores de la construcción, algunos se encuadraban en empresas constructoras, y en esos casos la participación en la construcción de viviendas Procrear fue tomada como un segundo empleo a contra-turno, o en los períodos entre que finalizaba una obra y comenzaba otra - intermitencia laboral -. Así trabajaban algunos meses hasta que eran reincorporados a la empresa constructora. En estas situaciones asomó otra paradoja. El sentido del plan era mantener o incentivar el empleo, menguar el conflicto social y por ende proteger el volumen de la mano de obra.
Pero sucedió que en algunas construcciones del Procrear, se produjeron contratos laborales precarios, como también en las refacciones y ampliaciones, mediante meros acuerdos verbales entre adjudicatario y albañil, desde la informalidad laboral, como reflejo de lo que ocurre en el contexto general de este oficio.

-¿Por ejemplo?
Los adjudicatarios consensuaron diferentes acciones respecto al marco de tratamiento y protección en las frecuentes situaciones en que trabajaban en la obra personas que no eran familiares. Esta frecuencia se dio al no disponerse, dentro del crédito, partidas para cubrir los gastos de mano de obra. El tema requirió de atención para evitar inconvenientes futuros y así se gestionó la cobertura de seguro que cubriera riesgos de accidentes de trabajo en obra. Este dato fue corroborado luego por los representantes de UOCRA sede Paraná.
No obstante estas paradojas, los testimonios evidenciaron que esta política abrió nuevas alternativas laborales y el sector de la construcción tuvo mayores posibilidades en general y, en particular, los jóvenes que, aún sin haber finalizado los estudios secundarios, pudieron incorporarse a trabajar dentro de la obra como peones, tarea para la cual no se exige calificación alguna. Incide en estas situaciones que la contratación para la realización de las obras se efectúe de manera particular e informal entre el adjudicatario del plan y el propio obrero, pues no es frecuente la contratación de una empresa constructora. Los escasos –y fijos- montos otorgados en el crédito, no alcanzaban para cubrir los costos de una empresa.

-No sucedía lo mismo con los créditos para desarrollos urbanísticos…
En las líneas de crédito para desarrollos urbanísticos del Programa - destinadas a la edificación de un barrio-, sí participaron necesariamente por licitación las empresas constructoras. En ese marco, las contrataciones se realizaron respetando el sistema de seguridad social y formaron parte de un trabajo registrado. Los obreros entrevistados en los desarrollos urbanísticos y en la construcción de viviendas únicas sostuvieron que la mano de obra se vio favorecida por el aumento de las obras de la construcción, tanto por el Procrear como por la obra pública en general. Pero el aumento de la mano de obra ocupada no siempre significó mejor empleo pues, en muchos casos, los trabajadores, ante la escasa oferta de puestos, aceptan condiciones laborales endebles como salida ante la intermitencia laboral.

Importante: otro de los alcances del PRO.CRE.AR tuvo que ver con la constitución de nuevas tramas urbanas en los loteos adquiridos por los adjudicatarios, muchos de ellos en los ejidos de ciudades pequeñas o intermedias tal es el caso de las localidades San Benito, Colonia Avellaneda, Sauce Montrull y Oro Verde.

-¿Qué lectura hacen desde el equipo de investigación sobre el impacto social que tuvo el Programa?
El impacto social se percibió en el plano de la producción de bienes para la construcción y en la prestación de servicios profesionales. En el mercado laboral, frenó en parte la desocupación en el sector de la construcción. También dio empuje a desarrollos urbanísticos. El lado negativo de la cuestión es que muchos de los puestos de trabajo en que se desempeñaron los trabajadores de la construcción - mayormente jóvenes – encuadran en lo que se denomina trabajo precarizado o no registrado. En tanto como política pública impulsada en un momento de reclamos y en un contexto de meseta en el crecimiento económico, primaron valores relacionados con la equidad y la inclusión al posibilitar el acceso de muchas familias a la vivienda propia, bien articulador de la vida cotidiana.

Nota: en la tercera y última edición del proyecto se abordará El trabajo en el sector del Comercio
Contacto: Magister Graciela Mingo gmbevilac@gmail.com


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