Entrevista a Javier Adur - 17.10.2018

Apuntamos a identificar cambios tempranos en el tejido patológico

Adur y su equipo realizan investigaciones en busca de facilitar un diagnóstico precoz en cáncer de colon.
Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Google Plus Compartir en WhatsApp
Apuntamos a identificar cambios tempranos en el tejido patológico
A partir de la utilización de variadas técnicas de microscopía, Javier y su equipo realizan investigaciones en busca de facilitar un diagnóstico precoz en cáncer de colon.

El Dr. Javier Adur es el secretario de Investigación y Posgrado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos desde abril de este año. A sus 47 años es docente e investigador adjunto del Instituto de Investigación y Desarrollo en Bioingeniería y Bioinformática (IBB) del CONICET y del Laboratorio de Microscopía Aplicada a Estudios Moleculares y Celulares de la FIUNER. Además, es Profesor Titular ordinario en la asignatura Radiaciones No Ionizantes de Bioingeniería.

Se formó en bioingeniería y es máster en ingeniería biomédica por esta casa de estudios. Hizo un doctorado en biología en la Universidad Nacional de Litoral y realizó la parte experimental de su tesis con una beca en Japón. Allí trabajó analizando la expresión de unas proteínas llamadas Endotelinas, sustancias vasoactivas involucradas en varias patologías.

Conoció a su esposa durante su estadía en Japón. Ella es brasilera, oriunda de una ciudad del Estado de San Pablo y ambos viajaron al país oriental con el mismo programa. Javier hizo trabajos de posgrado entre 2010 y 2013 en el área de biofotónica un laboratorio de física de la Universidad de Campinas (UNICAMP), Brasil e ingresó a la carrera de investigador de CONICET en 2013. Desde entonces investiga con técnicas de microscopía para hacer diagnóstico precoz en cáncer de colon.

-¿Tenés una línea personal de investigación?
-Sí, trabajo en biofotónica. Utilizamos diferentes técnicas de microscopía y análisis de imágenes para hacer diagnóstico precoz en cáncer. La línea apunta tratar de identificar cambios en el tejido antes de lo que lo hacen las técnicas clásicas. En general en la línea de investigación trabajamos con dos becarios: Ángel Zeitoune y Luciana Erbes, ambos becarios del CONICET. Con ella y con la Dra. Izaguirre -del LAMAE- trabajamos sobre el cáncer de colon, en el marco de un Proyecto de Investigación Orientado (PIO).

-¿Qué trabajan en el PIO?
-La idea es poder seguir el desarrollo del tumor y que sea reproducible. El modelo que se usa es el de cáncer colorectal inducido por Azoximetano -químico que se le inyecta al ratón- seguido de la administración de sulfato de sodio dextran en el agua. Eso inflama el intestino para que el químico trabaje más rápido. Con eso empiezan las mutaciones. Sacrificamos el animal a las dos, cuatro y ocho semanas y hacemos análisis de las criptas del colon con microscopía de fluorescencia. Lo novedoso es que, sin utilizar marcación o colorantes, luego de la extracción del colon, colocamos la mucosa bajo un sistema automatizado de microscopia y obtenemos señal por la autoflorescencia del tejido. Eso nos permite individualizar las criptas de Lieberkuhn, que son invaginaciones de forma tubular del epitelio intestinal. Esa es la parte del epitelio de la mucosa del colon donde se produce la absorción de las sustancias, se llama así por la forma que tiene.

-¿Cómo son y qué sucede con esas criptas?
-En el tejido normal están distribuidas y con un tamaño regular, fijo que se reproduce. Son circulares. Nosotros las cuantificamos utilizando herramientas de análisis de imagen: medimos diámetro, luz de la cripta y la intensidad de la señal de fluorescencia. Luego hacemos lo mismo a las dos, cuatro y ocho semanas para ver si hay cambios: vemos que las criptas ya presentan alteraciones en la abertura luminal, cambian su diámetro y se produce un engrosamiento del epitelio; lesiones que se denominan focos de criptas aberrantes. Con este modelo, en la semana 20 uno ya tiene el tumor avanzado. Lo que hacemos es ver si en el intervalo de las semanas analizadas podemos ver diferencias significativas.

-¿Cómo se va formando este cáncer de colon?
-El revestimiento del colon exhibe millones de criptas y hay evidencias que el cáncer se desencadena por mutaciones que conducen a la formación de criptas anormales y una desorientación de las mismas. En nuestros estudios detectamos lesiones intestinales con una elevada actividad proliferativa. Estas lesiones se denominan focos de criptas aberrantes y están caracterizadas por alteraciones en la abertura luminal de las criptas y engrosamientos del epitelio. Las mismas se destacan del resto de las criptas normales por su mayor tamaño y se las ha considerado como lesiones premalignas o biomarcadores específicos. Si bien esto es conocido, nosotros intentamos ver antes el proceso con técnicas de imágenes. Cuando hay focos de criptas aberrantes es cuando uno está en el inicio de la etapa del proceso de cáncer de colon. Si uno lo puede detectar ahí es más efectivo.

-¿Por qué aberrante?
-Porque pierde su forma original. Es una aberración de lo normal. La cripta está bien definida, circular, pero cuando es aberrante ya es más de una -se bifurca-, cambia el tamaño, hay mutación. Es la primera evidencia.

-¿Por qué en ratones?
-Porque es la forma más sencilla y reproducible de tener un modelo. Se consigue todo. Esta investigación que en la persona demoraría 30 años, pero en el ratón uno lo hace en 4 meses reproduciendo las mismas condiciones de la enfermedad. Y este tipo de cáncer porque está muy relacionado con los índices que hay en Entre Ríos, es uno de los principales. El cáncer de colon puede demorar en las personas 30 años para manifestarse desde el primer paso, pero uno no se da cuenta. Por eso es recomendable hacerse una colonoscopia a los 50 años, porque si uno encuentra un pólipo y es dañino se complica. Lo que se ve es que la gente no se hace el estudio por lo que conlleva. Cuando uno finalmente va a veces es tarde.

-¿Qué horizonte tienen?
-El salto a la clínica sería hacerlo en el paciente. Ahí apuntamos, pero es difícil por una cuestión tecnológica y de protocolos de ética. En el próximo proyecto queremos proponer anestesiar al animal, no sacrificarlo. Ver el colon con el animal vivo, hacer el análisis in vivo. Se llama microscopía intravital, observar mientras el animal está anestesiado. Uno se acerca a lo que sucede en la realidad, en el entorno natural, se ve la película completa. Con este procedimiento apuntamos a obtener información que podría derivar en una metodología de diagnóstico temprano.

Fuente: Facultad de Ingeniería.
Otras Entrevistas
Presentación de Medicina Veterinaria
Apertura del Panel Coloquio Internacional Sexualidades
Jornada de Gestión Cultural
Unernoticias
Periódico Digital de la Universidad Nacional de Entre Ríos
Portada | Institucional | Facultades | Proyectos | EDUNER | Radio | Cultura | Becas | Internacionales | Contacto
La UNER en Facebook La UNER en Twitter La UNER en Youtube La UNER en Flickr