Entrevista a María Eugenia Almeida - 22.03.2019

La comunidad sorda demanda reconocimiento como minoría lingüística y cultural

El objetivo del trabajo es reconstruir las historias de los sordos y sordas argentinos a partir de una cartografía que los recupere colectivamente.
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La comunidad sorda demanda  reconocimiento como minoría lingüística y cultural
María Eugenia Almeida
“Caleidoscopio del reconocimiento: historias de la comunidad sorda argentina en clave cartográfica” es el proyecto que dirige María Eugenia Almeida desde la Facultad de Trabajo Social de la UNER. La profesional detalló el objetivo del trabajo, que estaría centralizado en “reconstruir las historias de los sordos y sordas argentinos a partir de una cartografía que los recupere colectivamente. El propósito, es aportar a los procesos de visibilización y reconocimiento de esta comunidad lingüística y cultural minorizada”.

¿Cómo surge la propuesta, más allá de la trayectoria del equipo en ese sector comunitario?
Este proyecto surge a partir de un espacio de capacitación para personas sordas interesadas en aprender la enseñanza de su propia lengua, la lengua de señas argentina, que se llevó a cabo en la Universidad Nacional de Entre Ríos entre 2013 y 2015. En estas instancias y a partir de un módulo en el que se trabajo específicamente Historia-Historia de la Comunidad Sorda, fue que los participantes, sordos de diferentes puntos del país, empezaron a preguntarse qué pasaba con sus historias y la consecuente necesidad imperiosa de recuperarlas. Oportunamente se lanza una convocatoria desde la Secretaría de Políticas Universitarias y el Consejo Interuniversitario Nacional -CIN- para presentar propuestas, y es entonces que el equipo a cargo de la capacitación advirtió una oportunidad para viabilizar la demanda de la comunidad sorda. En este sentido y frente a la relevancia e impacto de la temática, fue que en el grupo responsable del proyecto de investigación confluyen hoy investigadores de tres universidades nacionales: Universidad Nacional de Entre Ríos, Universidad Nacional de Villa María y Universidad Nacional del Comahue.

¿Cuentan con la participación activa de la comunidad sorda?
Precisamente, el desarrollo de este proyecto implica una importante participación de la comunidad sorda, en lo que refiere a recuperación de testimonios, documentos, sistematización como así también las historias singulares que los atraviesan que constituyen la urdimbre sobre la que se teje la historia colectiva. Asimismo, el contexto y la forma de esta investigación nos resulta sumamente interesante de plantear como punto de partida, ya que a lo largo de todos estos años hemos podido constatar como equipo que aun cuando las universidades vienen realizando esfuerzos de instalar la temática de la discapacidad en los distintos espacios, sigue siendo en muchos casos un tema de acciones o políticas de accesibilidad, inclusión o barreras físicas, pero muy incipientemente se discute la transversalidad de la temática en la formación de profesionales que luego actúan en el campo, y más incipiente aún es la discapacidad en la agenda de investigación.

Para destacar
Se puso en marcha en la Facultad de Trabajo Social, una capacitación para sordos en la enseñanza de la lengua de señas que inició en 2013 y que reunió por dos años consecutivos a alrededor de cien sordos y sordas de todo el país, en una de las primeras experiencias de formación sistemática para sordos y sordas dictada en su propia lengua en el marco universitario. Al mismo tiempo, se dictó un Seminario de Historia general e Historia de la comunidad sorda argentina por un docente sordo y una docente oyente, también en el mismo año. Este espacio reunió a más de 80 sordos de todas partes del territorio nacional y también a un buen número de oyentes. A partir de este trabajo conjunto entre docentes del área de las Ciencias Sociales e Historia y miembros de la comunidad sorda, se pudo advertir el inmenso interés que este tema despertó entre los participantes de diversas regiones. Fue entonces que un grupo de sordos, comenzaron a plantearnos la posibilidad de hacer un trabajo conjunto para recuperar y registrar historias diseminadas en sus diferentes lugares de procedencia.



¿Qué se proponen?
El espíritu de este proyecto no es el de “hacer la historia de los sordos” sino, desde una perspectiva microscópica y etnográfica, reconstruir una suerte de caleidoscopio de historias singulares que se articulan con otras y con los relatos históricos de nuestro país como tal. Es decir, la apuesta es rearmar algo que está presente en la comunidad y en cada uno de los sordos y las sordas, en sus memorias individuales y familiares pero que se encuentra desarticulado, no visibilizado y fundamentalmente no sistematizado.

¿Aquí surge la realización de una cartografía?
Sí; nos proponemos hacer una cartografía de esta historia articulando procesos colectivos de reconstrucción histórica en todo el país con herramientas tecnológicas digitales que fijen ese conocimiento. La LSA como lengua viso gestual, requiere de dispositivos específicos de sistematización para que lo producido pueda ser transmisible tanto a todos los sordos del país como a los ciudadanos argentinos en general. Organizar estos relatos en un soporte material que permita su socialización, difusión e intercambio también será parte de este desafío. La propuesta implica ofrecer herramientas metodológicas específicas de la historia, a todos los que conforman el proyecto para realizar el trabajo de manera conjunta. Asimismo nos proponemos diseñar estrategias que nos permitan llegar a la mayor cantidad posible de asociaciones de sordos del país, y a los referentes comunitarios de diversas regiones para recuperar saberes diversos e incluso contrapuestos sobre las marcas colectivas de la comunidad, para poder construir “no un relato histórico sino relatos comunitarios distintos”.

¿Será un valioso material en la lucha por su reconocimiento?
Consideramos que el impacto y pertinencia, están dados en la posibilidad de obtener este material de difusión que resulta una herramienta más en la lucha por el reconocimiento de la comunidad sorda en su interacción con los demás miembros de la comunidad en general. Potencialmente este material puede distribuirse en las instituciones y organizaciones de sordos, pero también en todas las instituciones educativas y sociales en las que participan la comunidad.



Reflexiones finales
Decir, que el producto final – el calidoscopio de testimonios y la cartografía resultante – será el resultado de un trabajo conjunto, sin precedentes en nuestro país, que permitirá recuperar, reconstruir y sistematizar la historia de la comunidad sorda a nivel nacional. La construcción de una cartografía, será un modo de mostrar la diversidad y la densidad teórica y temática de una comunidad hablando de sí misma en perspectiva histórica. El caleidoscopio como metáfora del trabajo que estamos desarrollando resulta ejemplificador de lo que estamos buscando: imagen mínima, movimiento, reconstrucción, transformación, nueva imagen, nuevas formas, todo en una trama común que se liga, se aleja, se reúne. Memoria y movimiento como imagen que condensa el espíritu de esta investigación.

Contacto: Lic. María Eugenia Almeida pdtscaleidoscopio@gmail.com

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