Facultades - 18.10.2019

El cuidado del agua como emprendimiento

Consciente de la importancia de cuidar el agua, y con el propósito de optimizar el uso de piletas de todo tipo, Jonathan Gubspun fundó PULAR, destacando el rol que cumplió la Universidad en el desarrollo de su emprendimiento.
Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Google Plus Compartir en WhatsApp
El cuidado del agua como emprendimiento
“Viví afuera y tomé mucha conciencia del recurso natural más preciado que tenemos en el planeta: el agua dulce”, comenta Jonathan Gubspun, quien al finalizar sus estudios en la Facultad de Ingeniería de la UNER cambió su Paraná natal por Marsella, Francia. “En países como Francia, Alemania, Inglaterra, el agua se cuida mucho. La gente que puede construirse su pileta no puede renovar el agua año a año. Son 10 mil, 15 mil, o más litros de agua que si no se pudre y se tira, y para llenarla de nuevo hay que poner mucho dinero. Eso me hizo reflexionar sobre lo que sucede acá, que al agua no la derrochamos pero tampoco la cuidamos mucho”, añade, en relación a uno de sus motivos para desarrollar PULAR.
 

PULAR apuesta a simplificar la rutina de echar cloro a las piletas, con un dispositivo que se anexa a sus tuberías y realiza la tarea de manera automática. “Las piletas de clubes, spa, u hogares, a partir de un determinado horario no se pueden usar más, porque se les echa cloro a una concentración muy elevada, es potencialmente dañino. Al sostener una concentración mínima, indispensable, pero suficiente para mantener el agua, nuestro producto vuelve utilizable a la pileta las 24 horas, los siete días de la semana”, añade el bioingeniero.

En su emprendimiento, Gubspun trabaja junto a dos socios.“Nuestra misión empresarial es que se cuide el agua”, ya que al cabo de la temporada estival, el agua de aproximadamente el 60% de las piletas en Argentina se pudre, y “queremos que no se desperdicie”, explica. Comenzaron en 2018, en Paraná, y desde agosto de 2019 el producto está a la venta. “Hay un montón de cuestiones que uno cree que se van a desarrollar en determinado tiempo, pero van apareciendo problemas. Pueden ser trabas del producto, de la sociedad, de importaciones, de exportaciones, etcétera, es realmente complejo. Pero el desafío de avanzar es algo maravilloso”, destaca.



La huella de la universidad pública

Graduado en 2012, Jonathan Gubspun emprendió una importante trayectoria. En Francia completó su doctorado en Biofísica y Mecánica de Fluidos, y hoy de vuelta en Paraná se dedica al desarrollo de medicamentos oncológicos en un laboratorio.

Como profesional y emprendedor, destaca y valora el rol de la universidad pública en su historia personal. “En lo primero que pienso es en mis padres, ambos profesionales egresados en Córdoba. Y pudieron estudiar, simplemente, porque la universidad es pública y gratuita. Sino no hubiesen podido, al igual que yo. Pude ir desde mi casa en Paraná, a Oro Verde, con un solo colectivo. Y me abrieron las puertas, y yo pude estudiar. A través de la misma universidad pública conseguí una beca del Ministerio de Educación, que me permitió ir a ver cómo se trabaja afuera. Todos tenemos acceso a esa educación; no importa si venimos de una escuela primaria-secundaria pública, privada, mejor preparada o no. La universidad pública te agarra, te acoge, te forma, te prepara y te enseña. Y te da todas las herramientas para que puedas nutrirte de una biblioteca, hoy en día de Internet, leer y tener los conocimientos que uno necesita para aplicarlos, en donde sea”, reflexiona.
Otras noticias
15 Años Comunicación comunitaria
El agua como emprendimiento
Entrevista a Nora Cortiñas
Unernoticias
Periódico Digital de la Universidad Nacional de Entre Ríos
Portada | Institucional | Facultades | Proyectos | EDUNER | Radio | Cultura | Becas | Internacionales | Contacto
La UNER en Facebook La UNER en Twitter La UNER en Youtube La UNER en Flickr